Punto 1
Los números van antes que la herramienta
Cuántas llamadas estás sustituyendo, cuántas horas de tu equipo se liberan y qué beneficio deja eso al mes. Sin esa cuenta hecha antes, la implementación se decide por entusiasmo y el resultado se evalúa cuando ya se ha gastado el dinero.
Esto vale para cualquier desarrollo con IA o automatización, pero en voz pesa más, porque el trabajo es más complejo y porque el coste no acaba el día del lanzamiento: cada minuto de conversación se factura mientras el sistema esté vivo. Llegar tarde a darte cuenta de que no hacía falta es aquí más caro que en cualquier otro sitio.